La palabra predestinar, aparece en varios pasajes de la Biblia, pero su uso en los escritos del apóstol Pablo, es totalmente diferente al uso que los religiosos le dan a esa palabra. La doctrina de la predestinación, enseña que Dios determinó de antemano, quiénes se salvarían y quiénes se perderían, y que las decisiones del hombre no juegan ningún papel en su suerte final. En este estudio, veremos lo que la Biblia dice al respecto.
¿Qué fue lo que Dios predestinó al idear el plan de la
salvación? Romanos 8:29
El predeterminó que los salvados fueran hechos
conforme a la imagen de Cristo.
¿A quién y a qué está aludiendo el apóstol Pablo
cuando habla de la sabiduría oculta que fue
predestinada desde antes de la creación del hombre?
1 Cor.2:6-8.
Al ministerio de la encarnación de Cristo y su
ministerio que ya estaban prendestinados.
¿Cuál es la parte que debe desempeñar el hombre para que el plan de la salvación de Dios lo alcance?
Juan 3:16 Creer en Jesús.
Juan 15:7 Permanecer en Cristo y en su Palabra.
1 Pedro 1:2 Obedecer al Señor.
1 Cor.15:2 Retener el evangelio en su vida.
Mateo 24:12,13 Perseverar hasta el fin.
¿Desea Dios salvar a unos y a otros condenarlos o su
plan apuntó a todos los seres humanos? 1 Tim.2:1-4.
Dios desea que todos sean salvos.
¿Cuáles alternativas pone Dios delante de cada ser humano para que escoja, qué le aconseja, y qué le sucederá al que después de estar en los caminos de Dios se aparta? Deuteronomio 30:17-19.
a. La vida y la muerte.
b. Que escoja la vida.
c. De cierto que perecerán.
¿Qué debemos hacer para no perder la corona de la vida eterna? Apocalipsis 3:11
Retener a Cristo y su Palabra en nuestra vida.
En conclusión, como hemos podido ver en nuestro estudio, lo que Dios predestinó fue el plan de salvación y sus propósitos. Nunca determinó a quiénes salvar o condenar de forma arbitraria. El puso condiciones para lo uno y para lo otro. Su Palabra nos muestra que cada ser humano decide dónde quiere pasar la eternidad. El hizo preparativos para que cada ser humano se salve, pero es el hombre quien decide aceptar o rechazar a Dios y sus planes. Una vez entramos en sus caminos, si lo abandonamos, nuestro nombre será borrado del libro de la vida. Apoc.3:5.